El personaje más importante del siglo I a.C., Julio César (100-44 a.C.), había estado en Córdoba en dos ocasiones.

La primera vez que visitó Córdoba fue en en el año 65 a.C. como cuestor, a las órdenes de Antistio Vétere, encargado de las finanzas del imperio y de los pagos al gobernador, los funcionarios y la milicia.

Fue en este tiempo cuando, según cuentan las crónicas, plantó un plátano (Platanus) para dejar constancia de la presencia romana en Córdoba, y que posteriormente mereció los honores de ser inmortalizado por Marcial en su epigrama XLV bajo el título De platano cordubensi.

Al margen de esto, una de sus tareas extraoficiales era plantar árboles y flores; ejemplo de ello es un plátano que plantó en los jardines del Alcázar, acto que quedó plasmado como recuerdo en un poema del poeta Marcial, del cual hay un extracto en la zona que aparece en la imagen y en la que también podemos ver un bello mosaico de teselas de mármol, partido por zanjas y cubierto de agua con imágenes de caballitos de mar, con aspecto de dragones y de grandes peces atravesado por canales de agua, así como un ejemplar de este tipo de árbol.

El lugar exacto donde se plantó el árbol se desconoce, por lo que el Ayuntamiento cordobés decidió, hace cuatro décadas, dedicarle ese rincón en el Alcázar de los Reyes Cristianos.

El extracto, en la piedra del muro frontal, dice así:

“EN TIERRAS TARTESAS HAY UNA CASA CELEBÉRRIMA
ALLÁ DONDE LA CÓRDOBA VIENTA SE MIRA EN EL PLÁCIDO
EN MEDIO Y ABARCANDO TODA LA MORADA
SE ALZA EL PLÁTANO DE CÉSAR DE ESPESA CABELLERA
QUE LA DIESTRA FELIZ DEL HUÉSPED INVICTO PLANTÓ
COMENZANDO SU TRONCO A CRECER DESDE SU MANO
OH ARBOL DEL GRAN CÉSAR, OH AMADO DE LOS DIOSES
NO TEMAS EL HIERRO NI EL FUEGO SACRILEGO. MARCIAL”.

Cuando entra victorioso en Córdoba dos décadas más tarde, tras vencer a los pompeyanos, Julio César manda arrancar el árbol del suelo que fue fiel a sus enemigos. Además, arrasa la ciudad por ser el reducto que sirvió de refugio a sus más enconados enemigos, los hijos de Pompeyo, que le disputaban el poder.

Fuentes:
Una ventana desde Madrid
Edad de Oro
El País
Enigmas de Córdoba
Paisajes y personajes

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